Figurar en Infocorp no siempre cierra las puertas: en QuipuCrédito tu solicitud llega a entidades aliadas que aplican criterios de evaluación propios, más allá de la central de riesgos. Solicitas en línea con tu DNI y conoces la TCEA exacta antes de aceptar cualquier desembolso.
Si este préstamo no es exactamente lo que buscas, en QuipuCrédito hay otras opciones: Préstamo para reportados o Préstamo con deudas o atrasos.
| Monto | de S/100 a S/5,000 |
| Plazo | de 7 a 180 días |
| Edad del solicitante | desde 18 años |
| Tasa de interés (referencial) | 0,4% diario; tasa promocional 0% en el primer préstamo según la entidad aliada |
| TCEA (referencial) | hasta 339% anual según monto, plazo y entidad aliada |
| Desembolso | Yape, Plin o cuenta bancaria en soles |
| Requisitos | DNI vigente, cuenta o billetera a tu nombre y celular con número peruano |
| Aval o garantía | no se requiere |
Usa la calculadora: desde S/100 hasta S/5,000 y de 7 a 180 días, con el costo total a la vista.
Solo datos básicos y tu DNI vigente. Una sola solicitud llega a las entidades aliadas.
Si tu solicitud es aprobada, el desembolso llega a tu Yape, Plin o cuenta bancaria.
Conoces el costo total — intereses, comisiones y gastos — antes de aceptar el crédito.
Solo tu DNI vigente: sin garantías, sin fiadores y sin copias de documentos.
Si tu solicitud es aprobada, el dinero llega por el canal que ya usas todos los días.
Una sola solicitud llega a las entidades aliadas supervisadas por la SBS; la respuesta llega en minutos.
Infocorp es la central de riesgo que opera Equifax en el Perú: reúne el historial crediticio de millones de personas, con pagos corrientes, atrasos y reportes. Cualquier banco, caja, financiera o fintech puede reportar tu comportamiento; hasta las empresas de servicios y telecomunicaciones pueden hacerlo, y figuran ahí desde deudores con problemas hasta clientes impecables. El problema llega cuando un atraso viejo te marca en rojo y la banca tradicional te cierra la puerta.

Un préstamo sin Infocorp no borra tu registro: significa que la entidad aliada evalúa tu solicitud con criterios propios —tu capacidad de pago actual, tu DNI y tu cuenta activa— sin descartarte de forma automática por el reporte. Es una vía pensada para quien necesita liquidez mientras ordena sus cuentas, con un proceso transparente desde el celular. El formato es crédito personal de monto pequeño. Conoce bien este matiz antes de solicitar: no existe el borrón mágico, sí existe la evaluación justa. Conocer tu reporte es el primer paso para ordenar tu vida financiera, y las entidades que ofrecen créditos sin mirar la central suelen ser estafas: las formales la revisan y aun así evalúan tu caso.
Bancos, cajas, financieras y hasta empresas de servicios reportan tu comportamiento cada mes. Un atraso puede permanecer visible hasta cinco años desde que se regulariza, y una deuda castigada sigue apareciendo con su estado real. Por eso conviene conocer tu reporte crediticio antes de pedir financiamiento: saber exactamente qué ven las entidades te permite corregir errores y negociar con datos, no con suposiciones.
Hay otra diferencia que pocos aprovechan: la central guarda lo malo y lo bueno. Si hoy tienes créditos vigentes pagados puntuales, eso también aparece y pesa a tu favor en la evaluación. Un historial mixto —un atraso viejo y un crédito actual pagado puntual— se lee mejor que un registro vacío, porque demuestra que ya sabes devolver. Pagar puntual tus productos actuales es, literalmente, invertir en tu próxima aprobación. Dos o tres créditos bien llevados pesan más que cualquier explicación.
| Tu capacidad de pago actual | Ingreso mensual aproximado y gastos declarados, no solo el pasado |
| Identidad | DNI vigente y mayoría de edad |
| Canal de desembolso | Cuenta bancaria o billetera a tu nombre (Yape, Plin) |
| Comportamiento reciente | Si tienes créditos vigentes pagados al día, suma puntos |
El proceso es el mismo que para cualquier cliente: llenas el formulario, la entidad revisa la información de tu solicitud y responde en minutos. Puedes completar todo en línea, sin imprimir nada; el proceso online se completa por internet, sin oficina ni colas, por un canal digital seguro. Ninguna entidad seria utiliza tus datos para otra finalidad: como usuario puedes pedir su eliminación al terminar. Los requisitos no cambian por estar reportado; lo que cambia es el peso que cada entidad le da a la central frente a tus datos actuales. Las financieras aliadas evalúan cada caso con criterios propios. Solicita con calma y revisa cada pantalla: la prisa es mala consejera cuando el monto está en juego.
Un dato que tranquiliza: estos montos no piden garantía ni aval. La evaluación se apoya en tu ingreso declarado y tu canal de desembolso, no en tus bienes.
Las tasas varían entre entidades y las personas con reporte negativo también aprueban; las condiciones generales que conectamos son estas (verificado el 1 de septiembre de 2026):
| Monto | de S/100 a S/5,000 |
| Plazo | de 7 a 180 días |
| Tasa referencial | 0,4% diario; primer crédito con promoción 0% según la entidad aliada |
| TCEA máxima referencial | hasta 339% anual |
| Desembolso | Yape, Plin o cuenta bancaria en soles |
Por lo general, el primer monto aprobado es conservador: S/100 a S/500 para quien tiene un atraso reciente, más alto si el reporte negativo ya prescribió o la deuda se pagó. Cada entidad decide con sus reglas; ninguna está obligada a aprobar, y ninguna seria cobra por evaluar.
El plazo máximo es de 180 días. Ejemplo: pides S/1,000 a 30 días con 0,4% diario; el interés es S/120 y devuelves S/1,120. Ese número es el que importa, y la TCEA lo resume en una sola cifra anual para que compares entre préstamos y ofertas. Si la entidad ofrece cuotas, cada una llega con fecha cierta y un monto fijo. El abono llega a través de Yape, Plin o cuenta bancaria, según lo que elegiste al solicitar. Mantener una cuenta de ahorro con movimiento constante suma puntos; proteger tu ahorro mensual también es parte de la estrategia.
El interés del anuncio no siempre es el que pagas: comisiones y seguros pueden mover la cifra final. Pregunta siempre tres cosas: la tasa de interés diaria, si existe un seguro de desgravamen y si puedes rechazarlo, y qué pasa si te atrasas. El seguro de desgravamen cubre el saldo ante fallecimiento o invalidez; es útil, pero debe aparecer en el contrato con su precio. Este formato sin garantía puede incluirlo igual, porque protege a la entidad y a tu familia.
Consejo de ahorro directo: si dos entidades te aprueban, compara la TCEA y el total a devolver, no la publicidad. Una diferencia de 0,1% diario parece pequeña, pero en 90 días cambia el resultado de forma notable. Proteger tu ahorro también importa: si la cuota consume más de un tercio de tu ingreso, el riesgo de tocar tu cuenta de ahorro crece. Pregunta además si hay un seguro opcional adicional y su precio, y recuerda que ningún seguro puede cobrarse sin tu aceptación expresa. Conoce el total antes de firmar y guarda la simulación.
Revisa también tus productos personales: una tarjeta con pago puntual y un crédito pequeño bien llevado pesan en tu evaluación crediticia. Las personas con varios créditos activos bien pagados suelen aprobar montos mayores; la decisión crediticia se apoya en esa constancia y en una atención personal cuando la entidad la ofrece, y recuerda que la información falsa anula cualquier aprobación. Pagar puntual también ordena tus finanzas personales.
Estas acciones también cuidan tu salud financiera: menos obligaciones chicas significan menos fechas que perseguir cada mes. Si trabajas independiente, declara tu ingreso real: inflar cifras solo genera cuotas que no podrás cubrir. Solicita siempre desde el sitio oficial o la app verificada de la entidad; los canales seguros existen para proteger tus datos y tu dinero.
Si tienes tres o cuatro deudas pequeñas con intereses altos, un solo préstamo para unificar tus cuotas puede simplificar tus pagos y reducir el costo mensual, siempre que la TCEA del nuevo producto sea menor que la suma de las anteriores. Haz el cálculo con calma: suma lo que pagas hoy por intereses, compáralo con el interés del financiamiento nuevo, y verifica que la cuota única quepa en tu presupuesto. Si los números no cierran, no consolides: paga la deuda más cara primero y deja el resto para después. Consolidar bien hecho tiene un efecto adicional valioso: reduces la cantidad de fechas de pago que debes controlar cada mes, y eso baja el riesgo de un atraso por simple olvido. Menos pagos, menos estrés y un solo acreedor con quien hablar si algo se complica. Si tu deuda grande es una hipoteca o préstamo vehicular, este formato no aplica: para vivienda existen productos específicos con otros montos y plazos.
El primer error es solicitar a lo loco: enviar diez solicitudes en una tarde genera diez consultas y ninguna entidad ve eso con buenos ojos. El segundo es pedir el monto máximo disponible sin mirar la cuota: el dinero llega rápido y se va igual de rápido, y la devolución queda grande. El tercero es firmar sin leer la TCEA ni el cronograma. Un préstamo responsable se pide con la misma calma con la que se compara cualquier servicio: requisitos claros, costo total a la vista y un canal oficial detrás. Este formato sirve para cubrir necesidades puntuales; si buscas un plazo mayor con cuota cómoda, pide una simulación primero.
Un rechazo no es el final: significa que esa entidad, con sus reglas, no pudo aprobar tu caso hoy. Antes de reintentar, revisa tres puntos: que tus datos coincidan exactamente con tu DNI, que la cuenta o billetera esté activa y a tu nombre, y que el monto pedido sea razonable frente a tu ingreso declarado y que confirmes los requisitos mínimos. Espera unos días entre intentos, porque encadenar solicitudes en la misma semana genera consultas repetidas que juegan en contra.
Si el motivo es un atraso reciente, la estrategia cambia: negocia o paga esa deuda, pide la constancia de cancelación y espera que el reporte se actualice. Con la deuda regularizada y todo en orden, tu próxima solicitud parte de una posición mucho mejor para obtener la aprobación del próximo crédito personal. Mientras tanto, evita cualquier oferta que prometa aprobación garantizada: esa promesa es la señal de alerta más común de las estafas.
La urgencia atrae estafas. Ninguna entidad seria te pide un depósito previo por WhatsApp para aprobar tu solicitud, y ninguna ofrece miles de soles sin mirar tu información. Por seguridad, confirma siempre el nombre legal de la empresa antes de aceptar. Verifica el RUC en SUNAT y que la empresa o financiera figure supervisada por la SBS antes de compartir tus datos personales; lee la política de privacidad y desconfía de apps que exigen acceso a tus contactos o tu galería. La seguridad de la información vale más que cualquier oferta: no entregues ni un sol por adelantado. Revisa todas las señales en la página de estafas de préstamos por WhatsApp.
Este tipo de producto también reporta a las centrales: estos préstamos reportan igual que cualquier producto formal, como lo hacen las financieras supervisadas. Si pagas al día, cada cuota construye un historial crediticio positivo que te abre puertas mejores en el futuro, desde tarjetas y créditos personales hasta productos formales mayores, y cada cuota puntual fortalece tu reputación. Si te atrasas, el registro lo refleja igual que con cualquier otro producto. Pagar a tiempo es la forma más barata de limpiar tu reputación, y puedes hacerlo online a través de los canales oficiales de la entidad: billetera, banca por internet o agentes autorizados, sin intermediarios ni gestores. Conoce el estado de pagos y de tus cuotas desde la app de la entidad. Con dos o tres cuotas puntuales, tu próximo crédito llega con mejores condiciones. Piensa en este producto como un puente: te da liquidez hoy y, bien usado, te deja mejor parado mañana. El préstamo bien usado deja la puerta abierta a créditos futuros más baratos. El dinero prestado cuesta intereses, y la única forma de que valga la pena es que resuelva un problema concreto sin crear uno nuevo en tu presupuesto. Si al simular la cuota sientes que llegas justo, baja el monto o alarga el plazo: el crédito cómodo se paga solo, uno ajustado se convierte en atraso.
Sí: las entidades aliadas de QuipuCrédito aplican criterios de evaluación propios y revisan cada caso de forma individual.
Las condiciones dependen de la evaluación de cada entidad aliada. En todo caso, la TCEA completa se muestra antes de que aceptes el crédito.
Puedes consultarlo directamente en Infocorp o Sentinel con tu DNI. QuipuCrédito te recomienda conocer tu reporte antes de solicitar.
Elige monto y plazo en la calculadora, completa la solicitud con tu DNI y recibe el desembolso en tu Yape, Plin o cuenta bancaria.